Obviamente me desperté tarde (o temprano, depende para qué). Y vi un reloj que "marcaba" las horas... por lo que en lugar de llenarme el culo de preguntas (frase que amo y no uso por cuestiones lógicas) sobre cómo hacía para saldar el tiempo que me quedé soñando de más, me quedé meditando sobre "marcar" (marca, marcos, marquilla, marco). Qué raíz más productiva. Es que si me ponía a pensar en el tiempo, iba a terminar dándome cuenta que es poco, corto y que quiero que pase pero me da miedito.
Soy Mónica Samborita Khayatte. Soy periodista, comunicadora, creativa, publicitaria y todas esas cosas que son más o menos lo mismo pero no.
Comentarios
no, no creo... pero juro que lo dudé por un momento..
mi memoria agoniza, agoniza bocha.