Ir al contenido principal
ando ganas de poesía, pero de esa que nos gusta a unos pocos. no de esa otra repleta de metaforas aburridas y trilladas, sino de las que hacen notar trivialidades y despiertan pensamientos vacios y felices. se me viene a la cabeza la gran frase "la suerte que a veces da mate sin bombilla, le cruza un curda y lo estampa contra un camión", que no sé cuánto tendrá de vacío y feliz.. pero necesito descubrir de eso.
recien vi un grupejo de gente feliz x la llegada de arjona al pais y todas sus bellas letras. siento que estoy cada vez mas lejos de todo eso. mas lejos de todo, cada vez mas. y me alejo y no quiero saludar porque desde afuera de la ventanilla el que saluda no es el que yo quiero.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Eh.. mami, te parto como a un queso!

Toda esta cachondez que traen aparejadas las altas temperaturas, lejos de generar sentimientos lindos, me violentan. Esto es una advertencia a los que se sienten obligados a gritar o tocar bocinas cuando ven a alguien en musculosa / pollera / shorts .. comprense una vida! pelotudos! Lo único que hacen es perpetuar una raza de mujeres superficiales que tienen un momento efímero de felicidad y autoestima elevada.. cuando lo que en realidad sucede es que con 33º, le quieren dar a todo lo que camine (y alguna que otra lisiada también, por qué no?) Y eso no es lo que más me encabrona de todo.. sino que tienen el toupé (obvio que quería escribir toupé) de enojarse cuando una les responde que se pueden ir un poquito a la p/S(&! que los parió y se mofa de su lamentable estado. Por lo pronto.. voy a seguir puteando gente desagradable. Quizás me metan una mano que me deje hecha vegetal.. pero es mi aporte para una sociedad mejor, depurada de pelotudos y vacías.

Un brindis por la gente inteli-gente

1) Que me hizo dar cuenta que informar es in-formar 2) Pues una ciudad es también una rutinaria marcha fúnebre hacia la ruina barrial y el basurero industrial, dobladillos del avance tecnológico. Todos los días pasa el sepelio silencioso de los juguetes industriales pasados de moda y de las máquinas obsoletas al tiempo que el frenesí de la novedad obnubila la mirada a fin de hacer menos obvio el envejecimiento sin dignidad y el dolor sin consuelo que a simple vista se muestra en las interminables filas de "viejas generaciones" o de rechazados a la entrada de campos de trabajo. Así también, la ficha ganadora en la mesa de ruleta nos distrae de las apuestas segadas por el bastón del croupier. (Bien por C Ferrer, eh. Apláudolo)