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Infinita felicidad

aquel 18 de febrero. tampa.

jon bon jovi... yo ahí al lado.

tantas veces lo soñé que se me dio. quién dijo que no se cumple lo que uno quiere?

genial el momento de sentirte tan imbécil que sólo podés gritar.

genial el abrazo de consuelo de esos dos yanquis que no podían entender tanto amor.

genial que me pasó y lo pude grabar (a pesar de los golpes, caídas e infracciones cometidas)

genial que me haga aún tan feliz.

Comentarios

Simplemente Lu dijo…
Sos una loca desquiciada K, pero me alegro muuucho de que te haga tan feliz.

Millones de besos
q increible! me acuerdo tu felicidad contamelo! me acuerdo mi felicidad contagiada de tu cara de felicidad y me imagino tu felicidad de solo recordar esos momentos!
jajaja
beshooote a vos y a Guillermo!
jaaa

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Eh.. mami, te parto como a un queso!

Toda esta cachondez que traen aparejadas las altas temperaturas, lejos de generar sentimientos lindos, me violentan. Esto es una advertencia a los que se sienten obligados a gritar o tocar bocinas cuando ven a alguien en musculosa / pollera / shorts .. comprense una vida! pelotudos! Lo único que hacen es perpetuar una raza de mujeres superficiales que tienen un momento efímero de felicidad y autoestima elevada.. cuando lo que en realidad sucede es que con 33º, le quieren dar a todo lo que camine (y alguna que otra lisiada también, por qué no?) Y eso no es lo que más me encabrona de todo.. sino que tienen el toupé (obvio que quería escribir toupé) de enojarse cuando una les responde que se pueden ir un poquito a la p/S(&! que los parió y se mofa de su lamentable estado. Por lo pronto.. voy a seguir puteando gente desagradable. Quizás me metan una mano que me deje hecha vegetal.. pero es mi aporte para una sociedad mejor, depurada de pelotudos y vacías.

Un brindis por la gente inteli-gente

1) Que me hizo dar cuenta que informar es in-formar 2) Pues una ciudad es también una rutinaria marcha fúnebre hacia la ruina barrial y el basurero industrial, dobladillos del avance tecnológico. Todos los días pasa el sepelio silencioso de los juguetes industriales pasados de moda y de las máquinas obsoletas al tiempo que el frenesí de la novedad obnubila la mirada a fin de hacer menos obvio el envejecimiento sin dignidad y el dolor sin consuelo que a simple vista se muestra en las interminables filas de "viejas generaciones" o de rechazados a la entrada de campos de trabajo. Así también, la ficha ganadora en la mesa de ruleta nos distrae de las apuestas segadas por el bastón del croupier. (Bien por C Ferrer, eh. Apláudolo)