Ir al contenido principal

Descubriendo a Jean Paul

Antes de que me prejuzguen, sí, Uds! manga de prejuzgadores que visitan este blog para ver cuántas pelotudeces por día se pueden escribir.. quiero que sepan que esto lo voy a subir porque me genera satisfacción. Es probable que después lo borre porque me parezca excesivamente largo e intelectualoide para el nivel de imbecilidades que suelo escribir en este -mi portal-, pero hoy por hoy, me genera el orgullo que crea el deber cumplido. "A puertas cerradas" fue mi primer texto de Sartre -un autor que evidentemente voy a tener que leer en profundidad y por lo pronto, recomiendo ampliamente-, una inquietante obra de teatro, de la que debía hipotetizar algo: en mi caso, me pregunté por qué los personajes estaban en el infierno y no tenían espejos. La teoría del señor es que "el infierno son los demás" y que a pesar de que necesitamos al otro para poder ser, nos duelen. He ahí el punto de partida para este parcial que felizmente entregaré el día de mañana y se llamó Escape frustrado.
A pesar de todo, la conclusión sigue siendo que el otro no es sólo aquello que no podemos predecir, es también aquello que desconocemos, nos duele, nos mira, nos juzga, nos ama, nos odia, nos constituye como seres humanos. Y como los tres protagonistas están en el infierno, lo peor que les puede pasar no es que los torturen con parrillas, palas y fuelles de cuero; sino estar eternamente obligados a "convivir" con otros que los miren siempre, sin siquiera parpadear. Y en este infierno particular, ni siquiera se les permite escaparse a través de un espejo. (Toda la explicación de por qué espejos está en algún papel).

Comentarios

Anónimo dijo…
te das cuenta q ese infierno es muy parecido a este mundo? con la sola excepcion que aca uno se puede volver autista o recluirse en una habitacion para q nadie lo joda (aunque dsp cuando salga de ese lo van a mirar, cuestionar y juzagar mucho mas)aha...vivimos en el infierno...gracias por recordarmelo...
jajaja
.
.
RoMi

Entradas más populares de este blog

Eh.. mami, te parto como a un queso!

Toda esta cachondez que traen aparejadas las altas temperaturas, lejos de generar sentimientos lindos, me violentan. Esto es una advertencia a los que se sienten obligados a gritar o tocar bocinas cuando ven a alguien en musculosa / pollera / shorts .. comprense una vida! pelotudos! Lo único que hacen es perpetuar una raza de mujeres superficiales que tienen un momento efímero de felicidad y autoestima elevada.. cuando lo que en realidad sucede es que con 33º, le quieren dar a todo lo que camine (y alguna que otra lisiada también, por qué no?) Y eso no es lo que más me encabrona de todo.. sino que tienen el toupé (obvio que quería escribir toupé) de enojarse cuando una les responde que se pueden ir un poquito a la p/S(&! que los parió y se mofa de su lamentable estado. Por lo pronto.. voy a seguir puteando gente desagradable. Quizás me metan una mano que me deje hecha vegetal.. pero es mi aporte para una sociedad mejor, depurada de pelotudos y vacías.

Vilcómen

Hoy me desperté y supe que no sabía alemán, ni una poca, pero seguí caminando un pasito más y me lavé los dientes. Me lavé los dientes con esa pasta que está ahí desdenomeacuerdocuándo pero sigue ahí, limpia, refrescante, sensitiva, sensible, blanqueadora, la mejor. Ella sabe que es la mejor, ella y yo lo sabemos, mis dientes y ella, mis dientes y yo, todos los involucrados en el teme. Y qué se yo, quiero salir a la calle y esperar ese colectivo, ese que venga notanvacío como para que me de miedo subir, notanlleno como para que me cueste respirar. Y cuando llegue, que me suba y decirle al señor conductor. Al que me va a mirar con cara de "tengo cosas más importantes que hacer que andar acarreándote a vos con estos subhumanos con olor deeseolorrancioquetepenetraenlosporos en mi máquina de cuatro / ocho ruedas". Él tuvo también una mañana en donde se dio cuenta que no sabía alemán. No sabía alemán y manejaba colectivos, ¿cómo no lo había notado antes?, ¿acaso los dados de plush...

Pletóva maska

Fueron cosas tan de colores que ahora sólo puedo ver blanco y negro. Fueron cosas tan mías que ahora no las sé decir… pero quiero. Quiero que duren y quiero poder decirlas. Poder aprender a decir te quieros y gracias en griego, alemán, noruego, húngaro y francés. Seguir teniendo esa crema exfoliante –lo que creo que es una crema exfoliante- escrita en checo. Tomar cerveza de cualquier gusto a las 11 am, a las 2 pm, a las 10 pm y a las 4 am, con quien sea, como sea. Reírnos de publicidades de 1920 que nunca entendimos, en cápsulas que no se entendían. Ir a casas tomadas y encontrar chilenos hippies que hace 15 años aparecieron ahí y siguen. Que intenten venderme artesanías que no entiendo. Buscar por toda una ciudad lo que en la revistita aparece como importante, ya sean restos de muros, de estatuas, de iglesias, de templos… Romper lavarropas ajenos, desesperarme, convencerme de que lo que estaba hablando era italiano. Comprar y romper paraguas. Salir a pasear con Charlie sólo porque ti...